Caminas a diario por un mundo frenético, lleno miedos y fantasmas a ambos lados de la calle. Este “presente” crudo que expone sin censura los peores vicios del ser humano; aquí donde nadie parece hacer nada para evitarlo...

Detente. Mira a tu alrededor y toma la palabra, alza la voz de una vez y di lo que piensas y sientes. Quítate la máscara de ese conformismo tan global como impotente, grita al viento por qué te gusta estar vivo.

Escribe, besa, lucha, arriésgate, sé tu mismo y créeme cuando te digo que tienes el control en tus manos, porque éste es nuestro mundo y te aseguro que la próxima decisión que tomes puede cambiar tu vida para siempre.

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